Derecho de nacimiento
Mi pasado... Es terrible y vergonzoso. Es inhumano.
Movido por la curiosidad realicé acciones que más tarde vería con orgullo y mucho después con espanto.
Mi moral en construcción me permitió tomar acciones que ahora me gustaría olvidar.
Porque tomaron de mí gritos, dolor y llanto, yo tomé de lo que me rodeaba lo necesario para mi recuperación. Tomé cuerpos y tomé vidas.
Y cuando suprimí todo aquello, todo me explotó en el rostro. Regresó a mi en forma de sombras y tinieblas. Ese ente al que le había otorgado vida, ahora reclamaba como suyo mi cuerpo. Entre la espesura de la inconsciencia esa criatura deambulaba, logrando salir cuando encontraba oportunidad, raspaba mis entrañas, y mientras más me resistía la violencia de sus acciones se intensificaba; el encierro era terrible y clamaba libertad.
Tal vez algún día me perdone por traerla a la vida, tal vez me perdone por toda esa oscuridad que le otorgué... tal vez un día tome lo que es suyo.
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